Inicio 17 de febrero de 2006

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La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse

Las nuevas tendencias del vino buscan con ansias productos innovadores, así lo ideal es guiar al consumidor a una nueva experiencia con sabores antes no probados...



Murtilla: el berrie que conquistó el sur


Mientras los vecinos arrancaban la murtilla por considerarla una maleza, la familia Orellana Ulloa conservaba cada planta silvestre como un tesoro. Tenían la visión de que algo podía ocurrir en el futuro con esta fruto nativo. Y la verdad esa que está empezando a pasar. Hoy, trabajan el cultivo de la murtilla en familia y tienen desarrollado toda una imagen corporativa del producto y de la empresa que rápidamente los ha expuesto ante la mirada de muchos que quieren saber más de esta iniciativa y del concepto de cultivo de la murtilla, que no es otra cosa que seleccionar los mejores ejemplares y mediante un proceso de trasplante permitir su crecimiento.

EN FAMILIA

Uno de los más entusiastas con este proyecto es Carlos Inostroza, quien junto a su esposa y sus dos cuñados han implementado lo que será el concepto y la misión de la empresa familiar.

La base ha sido la creación de un vivero pues el trabajo de cultivo es clave. Hoy tienen bajo invernadero con un sistema de riego por aspersión que es donde se mantienen con un sustrato extraído de los propios bosques. Inostroza comenta que la investigadora Ivette Seguel, experta en recursos nativos, ha sido clave en esta etapa ya que los ayudó a seleccionar los mejores ecotipos para ser multiplicados. Mediante el sistema de estacas herbáceas las plantas iniciaron bajo los invernaderos el proceso de crecimiento, que al principio se veía lento, pero una vez que aparecieron los primeros brotes todo comenzó a cambiar.

SUPERFICIE

Hoy, el proyecto de la familia Orellana Ulloa cuenta con 2 mil 700 plantas bajo invernadero las que luego de permanecer tres a cinco meses bajo estas condiciones son trasladadas a un sombreadero (sobre la base de malla rachel que las protege del sol y las altas temperaturas) y de ahí directo al campo.

El grupo familiar tiene proyectado plantar seis hectáreas de murtilla con una densidad aproximada de 3 mil 300 plantas. La planta comienza a dar fruto comercial al tercer año. Y la producción esperable por planta oscila entre 1.9 y 2.2 kilos.

“Cuando desarrollamos la idea, comenta Inostroza, nuestra primera ocupación fue ver si era posible establecer murtilla en la zona de Puyangue, Carahue ya que aquí producto del aire marino ésta crece en forma completamente natural”. Por eso, agrega, recabamos la información necesaria en cuanto a la planta, buscamos fuentes de financiamiento y nos fuimos a la institución que tenía desarrollado el concepto de domesticación que es Inia Carillanca”. El apoyo de Ivette Seguel fue clave, recuerda el empresario, porque gracias a ellos pudimos sacar la murtilla y llevarla a cultivo. Encontrar los ecotipos que mejor se adaptaban y los de mejor calidad. “Cuando llevamos las muestras, dice Inostroza, nos dimos cuenta que estábamos frente a una mina de oro”. Fue así como cortamos esquejes de la planta en su forma natural y pudimos apreciar que la calidad de la planta que había en nuestro entorno era buena, incluso en los tiempos de cosecha fuimos viendo el dulzor en los grados break, también se seleccionó el diámetro optando por aquellos que oscilaran entre 0.9 y 1.2, se vio el color, pensando en comercializar el fruto en fresco. Después vino el establecimiento definitivo de los esquejes, para el cual se empleó el proceso de estacas herbáceas, que se caracteriza principalmente por conferir una buena capacidad de crecimiento basal. Inostroza plantea que esta elección a andado muy bien y los resultados se han comprobado en las camas de propagación.

INFRAESTRUCTURA

Poseen dos invernaderos cada uno respectivamente de 150 metros cuadrados y 194 metros cuadrados, lo que ha permitido poner 50 mil plantas de murtilla, de las cuales 5 mil plantas están desarrolladas con humus de lombriz, es decir, son totalmente orgánicas, no usan enraizante, es decir, se corta el esqueje en forma natural. Se han dado cuenta que con esta tecnología se producen hojas más verdes.

Al éxito de esta iniciativa privada han contribuido instituciones que ya sea con apoyo financiero o con asistencia técnica están siguiendo de cerca la evolución de esta iniciativa. Vale la pena mencionarlos y ellos son la municipalidad de Carahue a través del equipo técnico del Proder, el Programa Tierra Viva, el PTI Corfo, Indap, Inia Carillanca, entre otros.

Tras la fábrica de estos productos se encuentra la señora Dina, quien hoy ve con buenos ojos el crecimiento que puede llegar a tener este emprendimiento y el uso que ella durante años a realizado silenciosamente de la materia prima, convirtiéndola en exquisitas mermeladas, regalo obligado de quien la visitaba.

En la temporada pasada cientos de productos fueron comercializados a través del círculo de influencias y el contacto directo. Pero, ahora, está en proyecto la construcción de una industria apta para manejar volúmenes más grandes.

Las mermeladas tanto en su forma normal como light son ofrecidas como murtilla premium y también fusionada con otros frutos como membrillo, durazno, manzana, etcétera.

Hoy, se trabaja fuerte en la creación de un nicho de producto en fresco y congelado.

Otro producto interesante es el licor de murtilla premium.

Las metas de la familia son obtener alrededor de 2 mil kilos de fruto en fresco silvestre para entrega y 2 mil 500 para elaboración de productos. El 2008 las primeras plantas cultivadas darán sus frutos el cual irá directo a la exportación.

En forma complementaria la familia incorporo al vivero especies nativas como una forma de contribuir a la conservación y recuperación de lo existente en el sector.

La base de este proyecto es contar en el futuro con una materia prima de primera calidad que finalmente permita llegar con productos elaborados al exterior. Y en este contexto es clave provocar un efecto multiplicador de tal manera que los vecinos del sector también se vean beneficiados y puedan adquirir sus plantas para establecer media o una hectárea, esto según sus capacidades. Del sector de Puyangue, 40 a 50 familias perfectamente podrían aprovecharse de esta iniciativa y aumentar sus ingresos en un sector donde las posibilidades de desarrollar áreas productivas son escasas o simplemente van por la vía de lo tradicional.

EL FUTURO

Lo que puede llegar a ocurrir en tres a cinco años cuando las plantas entren en producción podría cambiar increíblemente los destinos de estas familias. La familia Orellana Ulloa tiene claro que la posibilidad de sumarse a esta idea está disponible para toda la comunidad de Puyangue y que la ventaja de los vecinos es que el puntapié inicial ya se dio y que sólo hay que sumarse a la ola. Incluso es necesario el compromiso de otras familias que quieran hacer suya esta oportunidad de negocio promisorio. “El conocimiento se va a extender a quienes lo requieran”, dice Carlos Inostroza.

El cultivo de la murtilla es el primer gran paso para hacer de este fruto una verdadera opción rentable ya que gracias a su manejo se podrán elevar los rendimientos, la calidad del fruto y la eficiencia en la cosecha. Por ahora, esta murtilla, presente en abundancia en su estado natural en casi toda la zona costera es aprovechada para la elaboración de mermeladas, jugos, licores y conservas utilizadas en repostería y gastrónoma criolla e internacional.


Por Daniel Guajardo
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