Inicio 19 de septiembre de 2006

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La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse

Las nuevas tendencias del vino buscan con ansias productos innovadores, así lo ideal es guiar al consumidor a una nueva experiencia con sabores antes no probados...



tratar el agua ya no es un lujo


Durante siglos, los arroyos, ríos y mares han sido lugares cómodos para verter los desechos líquidos de fábricas y ciudades. El crecimiento de las áreas urbanas, la mayor necesidad de agua potable para consumo humano y una conciencia ambiental masiva exigen nuevas formas de enfrentar el problema.

Tratamientos para aguas residuales existen aproximadamente desde los años 50, pero se necesitaba un proceso eficiente, barato, rápido y que economizara recursos y espacio físico. Estas características las cumple plenamente el Sistema Tohá de Purificación de Aguas (Patente Nº 40.754). Como proyecto financiado por FONDEF de CONICYT en sus fases de I+D y Transferencia Tecnológica, ya ha generado dos empresas de servicios, ingeniería y construcción, y hay una tercera empresa de ingeniería ambiental actualmente en incubación.

Bajos costos, rapidez, simpleza y un diseño hecho a la medida del usuario mediante módulos dimensionables -a escala del hogar, comunidad, población, empresa o ciudad que quiera utilizar el sistema- lo distinguen de las alternativas estándar con las que compite, y son características que prometen cambiar el modo de tratar las aguas residuales en el planeta.

EL VALOR DE LA SIMPLEZA

Como gran parte de los procesos innovadores que se insertan en el mercado en forma exitosa, el Sistema Tohá de Purificación de Aguas se distingue de sus competidores por su sencillez, economía de medios y bajos costos de los insumos involucrados en el proceso.

Bajos costos de operación y de inversión unidos a una alta eficiencia en la remoción de materia orgánica y microorganismos patógenos, hacen que esta tecnología sea muy superior a los métodos tradicionales de tratamiento de aguas servidas y residuos industriales líquidos y orgánicos.

Una planta purificadora situada en la región de Montpellier en Francia -que utiliza esta tecnología de tratamiento para purificar las aguas servidas de 2000 personas-, una planta piloto en Italia, una empresa que quiere la licencia de distribución para todo México y otra para Venezuela, avalan el éxito de este sistema, que en Chile ya trata las aguas residuales de unas 7.645 personas y 12.196 metros cúbicos diarios de residuos industriales líquidos (riles), sin contar a los 14.000 futuros usuarios de la Población El Melón.

A diferencia de otros métodos, este sistema entrega un tratamiento global, es decir, actúa sobre aguas y lodos simultáneamente a través de un biofiltro sólido. En una primera etapa del proceso, microorganismos y lombrices se encargan de absorber y digerir la materia orgánica. Luego el líquido sobrante es filtrado por una capa de aserrín y posteriormente, por dos capas de piedras -gruesas y finas- que además proveen soporte y aireación al sistema, asegurando su permeabilidad. Así, el agua fluye por el circuito purificador, saliendo clara y sin materia orgánica. En esta iniciativa innovadora, merece especial relevancia y resulta novedoso el empleo de lombrices que intervienen como verdaderos reactores vivos que consumen y degradan la materia orgánica al máximo. En su segunda etapa, el efluente es derivado a una cámara de irradiación ultravioleta, donde se eliminan las bacterias patógenas.

AGUA PURA EN DOS ACTOS

En la primera etapa, el agua residual escurre por gravedad a través de un biofiltro constituido por 4 capas de diversos materiales, y que contiene micro y macro organismos. Aquí se absorbe y procesa la materia orgánica.

En la segunda etapa del tratamiento, el efluente es derivado a una cámara de irradiación ultravioleta, en donde se logra la eliminación de las bacterias patógenas en menos de 1 minuto.

Este es un tratamiento global del agua servida, por lo que no necesita de tratamientos primarios, secundarios ni terciarios. Tampoco se forman lodos una vez purificada el agua, ya que la materia orgánica es consumida y transformada en humus por lombrices integradas al proceso. Además, el tratamiento se hace en un soporte sólido, lo cual significa un menor espacio. El biofiltro no se satura, debido a la acción de micro y macro organismos. Por esto mismo el sistema es ecológico, ya que en el proceso no se usan aditivos químicos ni se producen residuos contaminantes, lo que redunda en muy poco consumo de energía.

El sistema es extremadamente eficiente, ya que se alcanza un alto grado de purificación con una remoción de hasta un 96% de demanda biológica de oxígeno y sólidos suspendidos. Uno de los requisitos de la vida contemporánea es la buena utilización del espacio, y este sistema presenta grandes beneficios al respecto en cuanto requiere de poco espacio para instalarlo. Por ejemplo, para el tratamiento de las aguas servidas de 5 personas, se requiere sólo 1m² de biofiltro.

Otra de las ventajas del Sistema Tohá es que es altamente económico, ya que los costos de construcción y mantenimiento son menores que en los sistemas tradicionales y el agua puede ser inmediatamente re-utilizada para regadío, potenciando su espectro de aplicaciones y usos.

UN BUEN NEGOCIO CON CONCIENCIA TECNOLÓGICA

La demanda por agua en el mundo va en aumento. Se estima que desde 1900 a la fecha la población del planeta necesita seis veces más agua que a comienzos de siglo, y a mediados del siglo 21 la población mundial alcanzará los 12.000 millones de habitantes, utilizando la cada vez más escasa agua y contaminando lo que queda disponible de ella en cauces naturales. Es por ello que este sistema adquiere una enorme importancia como alternativa simple y barata de purificar las aguas de uso domiciliario e industrial. En Chile ya están en funcionamiento plantas domiciliarias e industriales desde la Quinta hasta la Décima región, las que tratan aguas domésticas de residencias privadas, comunidades rurales, balnearios, condominios, campamentos, municipalidades, empresas agroindustriales en el sector lechero, mataderos e industrias de procesamiento de alimentos.

El impacto positivo en las organizaciones y domicilios particulares que han instalado este sistema es una mejor evaluación ambiental en el caso de las empresas y poder disponer en forma inmediata de agua para riego, lo que les permite disfrutar de áreas verdes con menores costos y un considerable aumento en su calidad de vida.

Pero los beneficios no sólo los reciben quienes tratan sus aguas, sino también las empresas que hasta ahora se han encargado de entregar asesorías en la instalación del sistema y de construir nuevas plantas de tratamiento de aguas servidas. AVF y SOLSAN Ltda. son empresas que nacieron con para canalizar las necesidades de estudios y asesorías en la construcción de nuevas plantas de tratamientos de aguas. AVF se encarga de las asesorías para empresas, en cambio SOLSAN se orienta sólo a plantas domiciliarias. Entre ambas proyectan un volumen de negocios de alrededor de 45 millones de pesos anuales por el concepto de asesorías y de alrededor de 350 millones de pesos en el negocio de la construcción de nuevas plantas, tarea realizada por empresas especializadas en el rubro.

Pero la creación de valor no sólo se limita al ámbito de las ganancias monetarias. Fue la versatilidad del sistema la que le valió el Premio al Investigador Joven en Cannes 2002 a la alumna y parte del equipo del fallecido Doctor Tohá, Meiling Lay-Son. Ella realiza su Doctorado en la Universidad de Montpellier y fue presentada por la región de L’Herault al IV Simposio del Agua, certamen que la distinguió con este reconocimiento por la innovación tecnológica que realizó en su trabajo con la comunidad de Combaillaux.

Tal parece que cuando al conocimiento experto se une a la habilidad técnica y la visión de futuro, se puede crear un nuevo referente en un área tan vital como el agua. El Sistema Tohá de Purificación de Aguas cumple con estos requisitos y ha hecho suyo el desafío de innovar produciendo valor.

En esta comparación no se ha incluido el sistema de fosa séptica, tradicionalmente utilizado, ya que este sistema no trata las aguas servidas, pues sólo separa los sólidos por decantación y dispone la parte líquida mediante absorción en el terreno a través de drenes o filtros de arena. Por lo tanto, la fosa tarde o temprano se colmata, perdiendo el terreno a su vez la capacidad de absorber el efluente líquido de la fosa (el suelo se impermeabiliza).


Por Daniel Guajardo
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