Inicio 19 de abril de 2013

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La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
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¿Cómo evitar los hongos oídios en las plantas?


El Oídio es una enfermedad causada por el hongo de ese mismo nombre. Se trata de un vello blanquecino que actúa sobre hojas y tallos en plantas débiles, situadas normalmente a la sombra y en zonas o épocas de mucha humedad ambiental.

Si bien utilizar quemadores de azufre puede ayudar a paliar el Oídio en las plantas, cabe preguntarse ¿Qué es directamente esta enfermedad? ¿De qué se trata? ¿Cómo puede ser evitada? Existen las respuestas a estas interrogantes, sin embargo, hay que recordar que lo principal es detectar a tiempo a este hongo y que, por cada día de retraso en su identificación, significa que más que elimar estaremos atenuando el problema.

¿Qué es?

El Oídio es una enfermedad causada por el hongo de ese mismo nombre. Se trata de un vello blanquecino que actúa sobre hojas y tallos en plantas débiles, situadas normalmente a la sombra y en zonas o épocas de mucha humedad ambiental. Se puede ver su micelio a simple vista y esto lo caracteriza, siendo un atributo diferenciador del Oídio respecto a otros hongos patógenos.

Son frecuentes en hojas de cucurbitátecas -calabacines, pepinos, melones y sandías -aunque a menudo encontramos esa especie de harina blanquecina que va secando las hojas en los rosales o en los brotes tiernos de melocotones o nectarinas.

¿Por qué aparece?

Su aparición suele darse en ambientes de elevada humedad, riegos por aspersión, o lluvias prolongadas con temperaturas entre 10º y 20ºC. Su propagación se ve favorecida por los cortes y heridas, por lo que hay que procurar no tocar las plantas sensibles, como los calabacines o los pepinos, cuando están mojadas.

Pueden influir por tanto una ubicación excesivamente sombreada, un mala elección de especie -poco adaptada a la humedad de un determinado huerto -un excesivo espesor de follaje con la poca ventilación resultante, las podas y el descuido de las heridas causadas y las conjunciones de temperatura y humedad elevadas.

Otra causa más es el exceso de nitrógeno, debido a un abonado también excesivo, ya que esto obliga a la planta a absorber más agua de lo normal.

¿Cómo evitar el hongo?

Una falta de aireación puede facilitar la colonización del oídio, esto puede ser debido a un follaje demasiado denso y apretado. Los aclareos y podas pueden ser una solución circunstancial pero si el problema persiste deberemos optar por cambiar la planta de sitio o elegir una especie mejor adaptada a la humedad de la zona.

A su vez, se pueden controlar los oídios con espolvoreos de azufre. La investigación acerca del mecanismo de acción fungicida del azufre ha sido enfocada desde distintos aspectos, lo que queda claro es que por unos caminos u otros, el azufre resulta fatal para el oídio e inocuo si respetamos los tiempos de seguridad adecuados.

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Por Lector Agro
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