Inicio 09 de junio de 2006

USD Obs.:     :     UF:     UTM:

La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse

Las nuevas tendencias del vino buscan con ansias productos innovadores, así lo ideal es guiar al consumidor a una nueva experiencia con sabores antes no probados...



plateado del arándano: ¿cómo detectar esta enfermedad?


Reconocer la enfermedad es importante para aislar las plantas afectadas y evitar la diseminación de la enfermedad.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la enfermedad son similares a los que se observan en frutales mayores. Las plantas enfermas muestran ramas con menor vigor y coloraciones plomizas a plateadas de las hojas. Esta tonalidad parte desde la vena principal de la hoja y se difunde a todo el ancho de la lámina superior de la hoja. A medida que progresa la enfermedad, nuevas ramas muestran estos síntomas hasta comprometer todo el arbusto.

El color plomizo del follaje se debe a una toxina que produce el patógeno, el cual migra por el xilema (tejido vascular que permite el movimiento ascendente de la sabia) hasta las hojas. La toxina provoca que la epidermis foliar (capa que cubre los tejidos verdes de las plantas, equivalente a la piel de los animales) se desprenda del parénquima de empalizada (capa que se ubica por debajo de la epidermis superior de las hojas), produciéndose una cámara de aire que da el aspecto de plateado a causa del efecto óptico del paso de la luz por esta cámara. En el caso del arándano se puede comprobar raspando la epidermis con la uña, tras lo cual la superficie plateada se desprende con facilidad. Bajo esta epidermis se puede ver el color normal de la hoja. En una hoja sana no es posible desprender la epidermis sin producir un daño severo a la hoja.

Otro síntoma importante para el reconocimiento de la enfermedad es la necrosis del xilema, la que parte en forma más o menos circular desde el centro de la madera o formando anillos concéntricos. La necrosis es más intensa en la base de la planta y se pierde a medida que se sube por la rama afectada. El alto grado de necrosis en la base del arbusto permite que éste se quiebre con facilidad, debido a la pérdida de resistencia por la muerte de este tejido.

Chondrostereum purpureum produce cuerpos frutales (basidiocarpos) que crecen en forma superficial sobre la madera muerta. Estos basidiocarpos son de color rosado a púrpura, ligeramente levantados y vellosos en los bordes. En la planta del arándano se desarrollan entre las grietas de la corteza, en tanto que en frutales mayores o especies forestales, los basidiocarpos forman masas compactas sobre los cortes o tocones de los árboles. En ese lugar se constituyen en una gran fuente de esporas que puede contaminar los cortes de poda del arándano. El principal reservorio de basidiocarpos son los tocones de álamos y sauces.

MEDIDAS PARA CONTROLAR LA ENFERMEDAD

El plateado del arándano (Chondrostereum purpureum) constituye un nuevo huésped para una antigua enfermedad en Chile. Esta repentina aparición y su capacidad de matar plantas de arándano en al menos tres temporadas de crecimiento, desde el inicio de la infección, obliga a tenerla en cuenta para evitar su propagación dentro y entre los huertos. Al ser una enfermedad nueva en arándanos, no se han evaluado medidas de control. Sin embargo, para los productores de frutales mayores es una enfermedad conocida y cuyo control es parte de las labores normales de cada temporada. Por consiguiente, las medidas propuestas están en base a las prácticas realizadas en frutales mayores y lo observado en terreno respecto a los arándanos enfermos.

1. La medida más importante es evitar la poda cuando está lloviendo o ha llovido recientemente, cuando existe rocío o cuando se espera una lluvia. La razón es que los cuerpos frutales del hongo (basidiocarpos) producen esporas cuando la humedad relativa es muy alta. Estas esporas son transportadas por el viento y si logran aterrizar sobre un corte de poda de más de 2 años, germinan de inmediato. Podar sin lluvia es prácticamente imposible en los huertos del sur del país, pero al menos se debiera realizar con la variedad Brigitta, ya que ésta ha mostrado síntomas graves de plateado.

2. Los cortes de poda de ramas mayores de 2 años deben ser cubiertos con pinturas protectoras, a base de fungicidas o del hongo Trichoderma. El hongo Chondrostereum purpureum necesita de xilema (tejido vascular que permite el movimiento ascendente de la sabia) para poder desarrollarse. Este tipo de tejido aumenta a medida que la madera envejece.

3. La sanitización del huerto, de manera de eliminar los restos de poda y madera de otros árboles susceptibles (álamos, sauces y eucaliptos) que normalmente se encuentran en los huertos.

4. No incorporar cubiertas de aserrín de maderas diferentes al pino, ya que el gran número de huéspedes que tiene el hongo entre las especies forestales, hace probable que el basidiocarpo se desarrolle en trozos o chips de estas maderas.

5. Los tocones de sauces y álamos constituyen las principales fuentes de basidiocarpos e inóculo de Chondrostereum purpureum, por lo cual deben ser cubiertos con tierra. Si bien podrían ser tratados con fungicidas, este tratamiento es provisorio ya que, pasado el efecto fungicida, el tocón puede producir nuevos basidiocarpos, mientras que el taparlos con tierra impide que se formen.

6. Dentro del huerto y en los cercos no se debe utilizar estacas o polines de álamo y sauce, incluido el sauce mimbre, por las altas posibilidades de producir los basidiocarpos.

7. Desinfectar las tijeras de podar cuando se están cortando plantas enfermas. A pesar que la literatura indica que la transmisión por tijeras de podar no se produce en frutales mayores, para el caso del arándano se ha visto la formación de basidiocarpos en maderas parcialmente muertas, por lo cual es factible pasar a llevar estos cuerpos fructíferos con las tijeras. Para desinfección existen varias alternativas, entre ellas la solución de Permanganato de potasio al 1-2%.

8. No utilizar poda de plantas enfermas para material de propagación. Si bien la madera más gruesa no se utiliza para propagar el arándano por estaca, no se puede asegurar hasta qué nivel dentro de la rama se encuentra el patógeno, lo que obliga a evitar el uso de plantas o huertos enfermos.

9. Arrancar y quemar plantas que tengan más de la mitad de sus ramas con síntomas, ya que el daño que tiene la corona las hace inviable y probablemente mueran todas sus ramas a la temporada siguiente.

10. La enfermedad no se transmite por las raíces, por lo cual se puede replantar los sitios en los cuales se arrancó el arbusto.

Ver información completa e imagenes


Por Daniel Guajardo
Etiquetada en: .