Inicio 09 de junio de 2006

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La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse

Las nuevas tendencias del vino buscan con ansias productos innovadores, así lo ideal es guiar al consumidor a una nueva experiencia con sabores antes no probados...



Lupino amarillo: provechosa fuente de proteína


Que el sur de Chile sea protagonista en la producción de proteína vegetal para la industria de alimentos es hoy una posibilidad cierta y un tema recurrente en diversos foros realizados durante los últimos años. Tal oportunidad surge por la necesidad de disponer de fuentes vegetales complementarias a la harina de pescado tradicionalmente representadas por importaciones de soya, y últimamente por lupinos producidos en el país. Aun cuando el grano de lupino tiene ciertas ventajas respecto a la soya, entre las que se valora el hecho de ser un producto no modificado genéticamente, la principal limitación de la oferta actual de lupinos es el comparativamente bajo contenido de proteínas.

LO NATURAL

Una de las opciones para aumentar la proteína del grano es explotar la variabilidad natural que existe entre las especies de lupino, utilizando aquellas cuyo contenido de proteína sea superior a las cultivadas actualmente en la IX Región, es decir, lupino blanco y lupino australiano. Este es el marco lógico del proyecto que ejecuta la Unidad de Biotecnología de INIA Carillanca, liderado por los Drs. Haroldo Salvo y Enrique Peñaloza, parte del cual tiene como objetivo evaluar las posibilidades de desarrollar el lupino amarillo (Lupinus luteus) como fuente de proteína vegetal producida en el sur de Chile. Dicha iniciativa se inició en el año 2004 financiado por FONDEF, y tiene como contraparte las empresas AquaChile y Alitec. Adicionalmente participan los Drs. Roberto Neira y Hector Manterola de la Universidad de Chile y el Dr. Peter Caligary de la Universidad de Talca.

“Se ha considerado al lupino amarillo como objetivo debido a que es una de las escasas especies vegetales con contenidos de proteína al menos similares a la soya, y con numerosos atributos nutricionales incluso superiores al principal competidor del lupino en nuestro país”, señaló el Dr. Enrique Peñaloza. “Esto no significa que una línea de luteus posea todas estas características sobresalientes, las que están normalmente presentes en diferentes líneas. Es por ello que se está aplicando la genética molecular para incorporar atributos de calidad en una línea, y a partir de ella desarrollar una variedad comercial en el menor tiempo posible. Nuestro primer objetivo es que esta variedad mejorada se ajuste a los requerimientos nutricionales de la industria elaboradora de alimentos para acuicultura” aclaró el Dr. Haroldo Salvo

RESULTADOS

Los primeros estudios sobre adaptación de genotipos de lupino amarillo realizados en IniaCarillanca muestran resultados más allá de las expectativas del proyecto. Entre otros, hemos obtenido rangos de proteína en el grano descascarado que fluctúan entre 46 y 58%, muy superior a los porcentajes que caracterizan al lupino blanco y lupino australiano cultivados en la IX Región.

Estos resultados abren numerosas posibilidades para desarrollar variedades competitivas con otras fuentes de proteína vegetal, siempre y cuando se obtengan rendimientos superiores a 35 qqm/ha. Al parecer esto puede ser factible, considerando que las evaluaciones preliminares de ensayos realizados en Carillanca (IX Región) y Purranque (IX Región) muestran rendimientos entre 20 y 40 qqm/ha, con porcentajes de alcaloides inferiores a 0,03% en algunas líneas”, explicó el Dr. Peñaloza”.

POTENCIAL

“Explotar este potencial dependerá de la utilización de herramientas moleculares que permitan agrupar el conjunto de genes necesarios en una semilla, para compatibilizar altos rendimientos y bajos porcentajes de alcaloides, en genotipos con contenidos de proteína del grano descascarado mayor a 55%. Sin duda se quiere llegar aun más lejos, por lo que en la siguiente etapa se busca mejorar la calidad de esta proteína a través de un incremento en la proporción de aminoácidos azufrados y reducción en factores anti-nutricionales como los fitatos”, aclaró el doctor Salvo.

Los auspiciosos resultados obtenidos a la fecha en la ejecución de este proyecto indican que el lupino amarillo podría contribuir a incrementar la superficie anual cultivada con lupinos en el país, que en la temporada 2005/2006 ya superó las 28 mil hectáreas. Sin embargo, a los investigadores les queda aun por demostrar la factibilidad agronómica y económica para extender el cultivo del luteus a las principales zonas productoras de lupinos del sur de Chile.


Por Daniel Guajardo
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