[14/12/2009]
Hacia una cebada de clase mundial
Con la meta compartida de transformar a la cebada chilena en un cultivo de clase mundial, un centenar de agricultores se reunió en Temuco para discutir los aspectos técnicos y agronómicos que permitan elevar la competitividad de este cereal.
En este contexto, el director regional de la Corfo, Patricio Fernández, corroboró las posibilidades de innovación que están a disposición de los productores agrícolas, tal como pudo apreciarse en el exitoso resultado del primer año de la red Agromalt, iniciativa tecnológica de Maltexco que, apoyada por Corfo mediante Innova Chile, genera información técnica de alto valor a partir de tecnología de punta disponible para el análisis de factores productivos del cultivo.
El uso de estas tecnologías permite recoger información sobre el suelo, clima y manejo, determinando ahorros en fertilización, mejores rendimientos y calidad industrial.
La cebada, coincidieron los expositores, tiene el ambiente óptimo para crecer en rendimientos y calidad en nuestro país. Junto con esto es esencial el desarrollo de mejor y r nuevas variedades.
El gerente agrícola de Maltexco, Rodrigo Vilches, planteó que la cebada en Chile puede ser un cultivo de clase mundial, ya que están todas las condiciones para lograrlo. "Nosotros planteamos desde nuestra Red Agromalt basados en los pilares fundamentales que son productividad y calidad que con la mejora consistente de parte de nuevas variedades de cebada cervecera nos permitirá convertir a la cebada en un cultivo de clase mundial".
"Hoy la mirada es ver a la cebada como un integrante de un ambiente multivariable donde factores agronómicos y ambientales están en juego y que hoy existen tecnologías y herramientas que permitirán manejar de mejor manera lo que antes no era posible. Tenemos la convicción que tenemos un alto potencial y desde el punto de vista de de la recepcion de los agricultores estamos muy satisfechos y creemos se puede lograr lo que hemos propuesto en este seminario sobre cebada de calidad mundial. Red Agromalt es una herramienta de trabajo colaborativo que necesita el apoyo de agricultores, la industria y el sector público, por lo que estamos muy agradecidos de los instrumentos Corfo", finalizo Vilches.
Francisco Matte, director ejecutivo de Agrosat, dijo que el enfoque presentado en esta reunión es mostrar los avances tecnológicos en el cultivo de cebada, todo lo cual se une muy bien al excelente nivel de los productores y las posibilidades que tiene en el sur de Chile. "Aumentar rendimientos mejorando la calidad es el desafío que proponemos desde este proyecto. El concepto pasa porque con la agricultura satelital caracterizamos muy bien la zona, los potreros no son iguales y requieren manejos diferenciados. Eso se acompaña de buen diagnóstico y, tras hacer la prescripción, ejecutarla con maquinaria y tecnología hoy disponible que son capaces de controlar el sitio específico".
En este primer año se partió con 10 productores, que representaban 1000 hectáreas y, para 2010 se espera tener alrededor de 60 productores con 5 mil hectáreas bajo esta modalidad. Ese crecimiento se nota en el interés que ha generado la red Agromalt, modelo en que Maltexco, Agrosat y los productores están trabajando en conjunto la tecnología.
El profesor de la Universidad de la Frontera, Hernán Pinilla, comentó que, desde su perspectiva, la cebada lo tiene todo para ser exitosa. "Para cualquier cultivo que quiera tener buena rentabilidad desde el punto de vista de la fertilidad, que es el mayor costo que tiene el productor, con 30, 40 y 50% de sus costos, es realizar un muy buen diagnóstico de lo que tiene en su predio. Y ese diagnóstico debe ser, a mi juicio, potrero a potrero y viendo las fortalezas y debilidades. Un buen muestreo, que no siempre se hace, con un laboratorio acreditado, construye a partir de eso una buena fertilización".
El costo de un muestreo, dice, es marginal respecto a lo que son los costos del cultivo. El muestreo hay que hacerlo anualmente, porque los suelos cambian. En el caso de la Red Agromalt, explica, se genera un plan piloto para que los muestreos se hagan con una metodología nueva en forma intensiva.
"En esta reunión sostuvimos que la solución a la fertilidad es una respuesta prácticamente para cada agricultor en particular", dice. Es un "traje a la medida" para cada productor.
Daniel Calderini, profesor de la Universidad Austral de Chile, junto a Antonio Aguinaga, gerente de Investigación y Desarrollo de Malterias y Cervecerías Malterías Quilmes de Argentina, plantearon que la cebada puede avanzar mucho más, principalmente por el potencial de rendimiento que tiene el sur de Chile y con variedades que puedan aprovecharlo.
Calderini explicó cómo las etapas y fisiología de la cebada responden a las características del ambiente, viendo rendimientos y producción. Eso se ve en las respuestas a conceptos como el fotoperíodo y vernalización. "Existe una ventana crítica en la generación del número de granos y eso asociado a la alta potencialidad que hay en las condiciones y las temperaturas del sur de Chile durante el llenado de granos, con valores muy próximas a los óptimos nos hablan muy bien de este potencial". También se analizó la disponibilidad de nitrógeno y la cantidad de proteína en los granos, que es relevante a nivel de cebada.
"A nivel de campo, el productor puede manejarlo a través de la elección de genotipos, la fecha de siembra, un buen manejo de la disponibilidad de nutrientes, especialmente nitrógeno para que el cultivo llegue a la "ventana" tan importante en el período crítico en las mejores condiciones para aprovechar esa potencialidad. Esto es cercano al momento de espigadura, el que cambia latitudinalmente". El tema de las sequías y estrés hídrico en la cebada también se está analizando a través de distintos estudios en tipos de suelos.
En el caso del ingeniero Aguinaga, expuso sobre los diversos estudios que se realizaron en Argentina para explicar y analizar los distintos niveles de proteína obtenidos en el grano, la interacción de los diversos factores agronómicos y ambientales que juegan un rol en ello y como interactúan entre si.
"Hace algunos años, el problema de la alta proteína en cebada era acuciante en Argentina, fundamentalmente porque en ese momento las variedades no tenían demasiado potencial de rendimiento, entonces como hay una estrecha relación entre rendimiento y proteína, hay que agregarle el ambiente. No sólo el nitrógeno disponible a través del suelo y el aporte por parte del productor condiciona la proteína en los granos sino que el ambiente en que se está expresando esa variedad. No se pueden extrapolar experiencias desde Argentina a Chile porque son ambientes distintos, pero sí se puede compartir una metodología de trabajo que es la definición de las variables ambientales que condicionan, por ejemplo, el alto contenido de proteína en granos".
Ambientalmente, dice, la riqueza de los suelos en el sur de Chile da un alto contenido de nitrógeno por mineralización, por lo que cree que hay que ajustar algunas dosis de este elemento para tener una primera fase de cultivo donde se genere elevados componentes de rendimiento. En cambio, en llenado de grano, le parece que si hay una importante mineralización, eso va directo al grano y estaría produciendo alta proteína.
Fuente: DiarioDelAgro.cl


