Inicio 05 de marzo de 2007

USD Obs.:     :     UF:     UTM:

La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse
La cepa italiana Lambrusco llega a Chile para quedarse

Las nuevas tendencias del vino buscan con ansias productos innovadores, así lo ideal es guiar al consumidor a una nueva experiencia con sabores antes no probados...



en celco nueva aldea persisten malos olores pese a las promesas


Olores insoportables acompañados de náuseas, vómitos y otros malestares persisten en los habitantes del valle del río Itata que viven en las inmediaciones del Complejo Forestal Industrial Nueva Aldea de Celulosa Arauco y Constitución (Celco) debido a las fuertes emisiones industriales.

La promesa pública dada a conocer por los gerentes de la planta de celulosa, a través de distintos medios de comunicación, adelantaba que a medida que fuera aumentando su capacidad de producción, irían disminuyendo los olores.

Sin embargo, a juicio de los agricultores, la empresa no ha cumplido su compromiso.

Residentes cercanos y vecinos de la caldera más grande del complejo forestal, denunciaron que su calidad de vida ha empeorado y que las ventas de sus productos agrícolas han disminuido porque los turistas no paran por causa de los malos olores.

El productor de vinos y chicha, Héctor Rabanal Baeza, quien reside en la comuna de Ránquil, manifestó molesto que Celco no ha cumplido su promesa de ir disminuyendo los malos olores desde que iniciaron sus operaciones en agosto del año pasado.

“Dijeron que iban disminuir y los olores se siguen sintiendo fuertes. Cuando más afecta es a la hora de la comida. En la noche me despierto por los malos olores, la pieza queda pasada. Cuando el tiempo está malo, afecta harto. ¿En qué irá a quedar esto?. La calidad de vida está muy mal. Estos caballeros de Celco no cumplen nunca, se acomodan ellos y uno vive mal. Todo lo contrario, se aprovechan y andan con puras mentiras”, dijo.

VENTAS HAN BAJADO

Héctor Rabanal, que produce vinos y chichas, manifestó preocupado que los turistas que antes se detenían a comprar sus productos ya no lo hacen por los malos olores, situación que se repite con otros agricultores y productores.

“El negocio está malo porque muchos de los que paran a comprar se van porque el aire está insoportable. Al final no se va a poder vivir aquí”, mencionó.

Finalmente, Víctor Rabanal precisó que la comunidad está inquieta y agregó que los árboles y las viñas están comenzando a presentar signos preocupantes.

“Las ventas han bajado considerablemente porque el turista arranca por los malos olores. Se pierde gran cantidad de frutas y verduras. Tenemos que trabajar cuando no tenemos viento, pero esta situación está siendo insostenible" expresó.


Por Daniel Guajardo
Etiquetada en: .